Tanto si solicita un préstamo privado a un intermediario como a un banco, este último debe necesariamente invertir tiempo en la elaboración de un expediente en el que la obtención de determinados documentos obligatorios tiene un coste.
Entonces, ¿quién paga estos costes administrativos? ¿El corredor, el banco o el cliente? ¿Y cómo se cobran estos gastos de tramitación?
Los gastos de reserva corren a cargo del cliente.
Es responsabilidad del comprador llevar consigo todos los documentos necesarios para constituir los expedientes, como el acta de acusación, la identificación por correo, la autenticación del original y otros documentos oficiales específicos exigidos en cada caso.
Sin embargo, estos costes nunca se facturan directamente al cliente. Si es así, ¿cómo se repercuten estos costes ocultos al cliente?
En el banco, los gastos se aplican al tipo de cambio.
Básicamente, los documentos los obtienen los propios bancos, y tanto si se acepta como si se rechaza tu solicitud de préstamo, ¡no te lo cobran directamente!
Sí, pero indirectamente, porque se reflejan en los tipos de interés.
En cuanto a Migros Bank, si solicitas un préstamo en línea, tu tipo es del 4,7%, pero a cambio tienes que hacer tú mismo los trámites necesarios para obtener una declaración de la fiscalía, etc. Esto significa que pagas directamente de tu bolsillo. Por eso pagas directamente de tu bolsillo. En cambio, si va por ventanilla, el tipo sube al 5,9% cuanto más personal contrate.
Con un intermediario, no tendrá que pagar gastos de gestión adicionales.
Los bancos recompensan a los periodistas económicos redistribuyendo parte de sus ganancias. Así, al pasar por un intermediario, no pagarás comisiones extra.


